Mujeres indígenas presentaron “Economía en Equilibrio” como alternativa al modelo económico dominante

ECMIA 05/05/26.- 

El jueves 16 de abril el Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas - ECMIA presentó la propuesta Economía en Equilibrio, una apuesta política construida desde las experiencias, saberes y luchas de mujeres indígenas de distintos territorios.

El encuentro reunió a más de 60 participantes, entre quienes se encontraban: lideresas indígenas, feministas y organizaciones aliadas de la región, tales como Coordinadora Nacional de Mujeres Indigenas de Mexico (CONAMI-México), Asociación IXACAVAA de Desarrollo e Información Indígena, Red de Abogadas Indígenas (RAI), Organización de Naciones Indígenas de Colombia (ONIC), Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas de Panamá (CONAMUIP), Coordinadora de Organizaciones Comunitarias de Mujeres Indígenas de Guatemala (COMAM), CHIRAPAQ Centro de Culturas Indígenas del Perú, Consejo Nacional de la Mujer Indígena de Argentina (CONAMI-Argentina), entre otras, que coincidieron en la urgencia de avanzar hacia modelos económicos que coloquen la vida, el territorio y la autonomía en el centro.

La propuesta de Economía en Equilibrio plantea una transformación profunda del sistema actual, al cuestionar un modelo basado en la acumulación, el despojo y la explotación de la Madre Tierra. Propone poner en práctica sistemas que sostienen la vida poniendo en relevancia la filosofía y los principios de los pueblos indígenas, como la reciprocidad, la integralidad y la autodeterminación de los pueblos. Como pilar central de la propuesta, se plantea la transformación estructural del rol del Estado como condición indispensable para garantizar la justicia económica para las mujeres indígenas. Esto implica el reconocimiento pleno de las economías indígenas, el acceso a financiamiento adecuado, una retribución justa basada en principios de justicia distributiva y el avance en procesos de reparación histórica.

Asimismo, resulta fundamental la visibilización de los aportes de las economías indígenas en las cuentas nacionales y en las políticas públicas. Desde esta mirada, las mujeres indígenas no somos beneficiarias pasivas de programas estatales, sino actoras económicas con capacidad de decisión, producción y liderazgo en la construcción de sociedades más justas y sostenibles.

Las participantes reafirmaron que: “Los pueblos indígenas no son pobres, sino que han sido históricamente empobrecidos por estructuras coloniales, racistas y patriarcales”. En este sentido, la autonomía económica no se entiende como un proceso individual, sino como un derecho colectivo vinculado a los territorios y a las formas propias de organización.

Como resultado de varios años de diálogos, reflexiones e intercambio de experiencias, la propuesta se presentó a un amplio grupo de participantes de pueblos indígenas de países como Paraguay, México, Argentina, Colombia, Ecuador, Panamá, Guatemala, Perú, El Salvador, Brasil, Chile, entre otros. En esta reunión la propuesta fue validada y se recibieron aportes que servirán para enriquecerla.

Durante el proceso de validación, se destacó el carácter carácter innovador y profundo de la propuesta, así como su aporte a los debates de la economía feminista y los procesos de resistencia del Sur Global. En palabras de Dulce Patricia Torres Sandoval, Coordinadora Continental de ECMIA - CONAMI, México: “Esto me parece fundamental porque no podemos simplemente derrocar el sistema ni abstraernos por completo de una estructura que muchas veces nos ahoga o nos perjudica, especialmente porque también estamos inmersas en ella”. 

Patricia fue enfática al indicar que frente a esta realidad: “Lo que sí podemos hacer es fortalecer los sistemas alimentarios y económicos propios que sostienen nuestras comunidades: las prácticas de trueque, la faena, la mano vuelta y muchas otras formas de trabajo colectivo y reciprocidad”.  También resaltó la importancia de las cooperativas, los fondos comunitarios y las cajas de ahorro, integradas por pequeños grupos de mujeres que organizan aportes comunes, se prestan recursos entre sí y devuelven esos fondos de manera solidaria. 

Asimismo, se identificaron puntos clave para su fortalecimiento: que si bien se hacen en la práctica, políticamente debemos reforzar el nombrar con mayor claridad el carácter anticolonial y antirracista, evitar la cooptación por el mercado y fortalecer los procesos de apropiación territorial e intergeneracional de la propuesta. 

Las participantes también resaltaron la importancia de reconocer y retribuir el trabajo de cuidado, garantizar el acceso directo a financiamiento, fortalecer las economías comunitarias y avanzar en la construcción de alianzas estratégicas que permitan sostener y expandir esta propuesta.

La Economía en Equilibrio no es una propuesta cerrada. Es un proceso vivo, en construcción colectiva, que se nutre de las voces, experiencias y resistencias de los pueblos indígenas. Su horizonte es claro: transformar los sistemas económicos actuales para garantizar la sostenibilidad de la vida. 

Desde ECMIA, reafirmamos nuestro compromiso de continuar este camino, impulsando procesos de formación, réplica, articulación territorial e incidencia que fortalezcan la autonomía económica de las mujeres indígenas y la justicia económica. 

En los próximos meses estaremos compartiendo esta propuesta y desarrollando nuevos aportes que continúen contribuyendo a la construcción de un futuro más justo y sostenible. 

Enlace Continental de Mujeres Indígenas de las Américas